Silla de ruedas eléctrica

Para las personas que no pueden caminar o les cuesta hacerlo y no pueden impulsarse por sí mismas en una silla de ruedas, una silla de ruedas eléctrica marca una gran diferencia. Ofrece la posibilidad de desplazarse tanto en interiores como en exteriores a pesar de una discapacidad física. Las sillas de ruedas eléctricas son especialmente adecuadas para personas que usan una silla de ruedas de forma permanente.

¿Cómo es una silla de ruedas eléctrica?

Una silla de ruedas eléctrica tiene un aspecto algo distinto de una silla de ruedas no eléctrica. Las ruedas traseras son más pequeñas y cuenta con un motor eléctrico, una batería y un sistema de control. Gracias a ello es posible recorrer distancias (más largas) sin tener que impulsar la silla por sí mismo/a.

El bastidor suele ser de aluminio o acero y tiene un asiento con respaldo y reposabrazos. Los reposapiés son ajustables y abatibles para facilitar la entrada y la salida.

¿Para quién es adecuada una silla de ruedas eléctrica?

Una silla de ruedas eléctrica es adecuada para personas que no son capaces de impulsar por sí mismas una silla de ruedas estándar y para quienes desean recorrer largas distancias sin fatigarse.

Una silla de ruedas eléctrica también es una solución para personas con menor condición física, poca fuerza (en los brazos) o mal equilibrio y que, por ello, corren riesgo de caerse. Puede deberse a una enfermedad, una malformación congénita, la edad o un accidente. Una silla de ruedas eléctrica ofrece al usuario la libertad de viajar de forma independiente y realizar actividades diarias sin depender de otras personas.

Adaptarla a las necesidades

Las sillas de ruedas eléctricas están disponibles con diversos accesorios, como reposacabezas, apoyos laterales, portavasos y bolsas de almacenamiento. Según las necesidades individuales, son posibles adaptaciones a medida, como mandos especiales para usuarios con agarre reducido. El control suele realizarse mediante un joystick en el reposabrazos, pero también hay otras opciones de manejo disponibles, adaptadas a las capacidades físicas del usuario.

Muchos modelos ofrecen asientos y respaldos ajustables para un confort y una ergonomía óptimos. Además, algunas sillas disponen de distintos modos de conducción, con mayores velocidades para uso en exteriores y menores para interiores.

La seguridad es, por supuesto, un punto importante en el uso de una silla de ruedas eléctrica. Por eso están equipadas con frenos, tanto manuales como eléctricos, para detener la silla con seguridad. Algunas sillas también disponen de un sistema de estabilidad que ayuda a evitar vuelcos y caídas.

La distancia que puede recorrer una silla de ruedas eléctrica depende de la capacidad de la batería. Algunas ofrecen la posibilidad de llevar una batería adicional. Esta se puede cambiar fácilmente cuando la batería se agota.

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