Hernia cervical

El cuello está formado por huesos llamados vértebras cervicales. Entre ellas se encuentran los discos intervertebrales. Una hernia cervical es una protrusión de uno de estos discos. Cuando la protrusión presiona un nervio, pueden aparecer molestias en el área a la que va ese nervio, por ejemplo en el cuello, el hombro, el brazo y/o la mano.

Los especialistas también hablan de radiculopatía cervical cuando se refieren a una hernia cervical.

¿Cuál es la causa de una hernia cervical?

La causa más frecuente de una hernia cervical es la degeneración del disco intervertebral. También es posible que el disco protruyan tras un accidente, por ejemplo un accidente de tráfico o una caída.

El diagnóstico de hernia cervical se establece con regularidad. En el grupo de 35 a 65 años es cuando más se presenta. A partir de los 65 años, la probabilidad de hernia disminuye.

¿Cómo se reconoce una hernia cervical?

Las molestias frecuentes en una hernia cervical incluyen dolor en el cuello, hombro, brazo y/o mano. A veces el dolor se siente como una 'descarga eléctrica' que de repente baja del cuello por el brazo. El dolor también puede aparecer al toser, estornudar o hacer esfuerzo (ir al baño).

Por la presión sobre el nervio, pueden presentarse síntomas por irradiación en el territorio correspondiente. Esto puede provocar hormigueo, sensación de entumecimiento o de pinchazos, o pérdida de fuerza en el brazo y/o la mano.

¿Cómo se diagnostica una hernia cervical?

Una hernia cervical puede diagnosticarse a partir del relato del/de la paciente y del examen físico correspondiente. Si se sospecha una hernia cervical, las pruebas de imagen, como una RM, deben aportar claridad.

En una RM suele verse claramente la protrusión del disco intervertebral. También se puede optar por realizar una TC del cuello. Esta ofrece al especialista más información sobre la influencia de los huesos en las molestias, lo cual ayuda a decidir si operar o no.

El cuello consta de siete vértebras cervicales. La hernia cervical más frecuente se ve entre la quinta y la sexta vértebra cervical o entre la sexta y la séptima. Estas vértebras se encuentran más en la parte inferior del cuello.

¿Cómo se trata una hernia cervical?

Tras evaluar las pruebas de imagen, se decidirá tratar la hernia cervical con cirugía o de forma no quirúrgica (conservadora). En el 80 a 90 por ciento de los casos, una hernia cervical se resuelve por sí sola. Por eso, inicialmente suele elegirse un tratamiento conservador.

El tratamiento conservador consiste en una combinación de 1) medicación dirigida a reducir el dolor y 2) terapia de ejercicio bajo la supervisión de un fisioterapeuta. El tratamiento se centra en la movilidad del cuello y en entrenar la estabilidad de los músculos cervicales.

En un posible tratamiento quirúrgico de la hernia cervical, se realiza una pequeña incisión en el cuello en el lado derecho o izquierdo. A continuación, se retira el disco intervertebral 'enfermo', incluida la protrusión. Para reemplazar este disco, se coloca un bloque/caja de material sintético y se fijan a él las vértebras superior e inferior. 

También después de la operación, la terapia de ejercicio para la movilidad del cuello y la estabilidad de los músculos cervicales es de gran valor.

Haz la autoevaluación

Con la autoevaluación en línea puedes comprobar si tus molestias coinciden con las más comunes en una hernia cervical. Responde a algunas preguntas y consulta el resultado.

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